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Son bienvenidos y bienvenidas.

jueves, 19 de abril de 2012

No es que muera de amor...


No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que me faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
en el lugar en que el aire se acaba
cuando te hecho mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Me muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

Jaime Sabines. Poeta Mexicano.

miércoles, 18 de abril de 2012

Canción del instante


Creo en algo: se puede conocer a una persona si conocemos la música que escucha. No me refiero a etiquetas del tipo "¡Ah! escucha a The Ramones, es Punk". Pero estamos tan relacionados con la música que hasta podría contar nuestra vida, es el soundtrack de ella. Además, es la cómplice de nuestras ideas más descabelladas, de lo que nos pasa o nos pasó. No conoce de reclamos, pero sí de emociones. ¿Qué haríamos sin ella?.

La música muchas veces dice quien eres no por fuera, sino por dentro. He llegado a tener la loca idea de llegar con todas las personas que escuchan algo én la calle y arrebatarles los audífonos para saber que escuchan. Sería interesante. SI, al parecer también violaría las leyes de la privacidad o.o Pero...¡Igual sería interesante! :D

En fin. Compartiré mi "Colección personal de canciones" (sin orden de favoritismo). No pretendo hacerlos coincidir. Si les agrada estará bien, si no, también. Además, me gusta entrar de vez en cuando a mi propio blog para leer o ver o escuchar lo que pongo en él. Pueden llamarlo egolatría. Yo lo llamo Autodiversión (Algo como hacerte reír a tí mismo). De esta manera, es como tener tu propia biblioteca de cosas que además puedes compartir con otros.

Entonces, he aquí la primera canción: Luna

Luna es el tercer sencillo del Álbum MTV Unplugged: Música de fondo (2011). Como se ve, es interpretado por el grupo mexicano ZOÉ a dúo con Denise Gutierrez (Lo Blondo) del grupo Hello Seahorse!


Mi parte favorita:
El modo de decir que esa persona provoca algo en tí, sin utilizar las típicas frases ya armadas (ya saben, del tipo "A tu lado se acelera mi corazón" "Las rosas son rojas, el cielo es azul, bla bla bla").

Y cuando te me acercas
Se acelera mi motor
Me da fiebre
Me hago fuego y me vuelvo a consumir
Dame solo un beso que me alcance hasta morir como un vicio que me duele
Quiero mirarte a los ojos

Esto es diferente!. Claro está que el resto de la letra tampoco se queda atrás ;)

¡Hasta la próxima!

martes, 17 de abril de 2012

Lo lindo de estar por aquí

ESTO es hermoso! El hecho de tener un lugar donde puedes escribir cualquier cosa y nadie lo lea. Hablo en serio. La verdad no me quejo de nada. Pongámoslo así: sabemos que las redes sociales como Facebook y Twitter están practicamente invadidas. Por otro lado, los Blogs o páginas web de este tipo están, digamos, menos pobladas. Pero eso no es totalmente malo. Tenemos la posibilidad de hablar sin presiones, sin falsas apariencias. Eso es lindo.
Y si alguien se encontrara con todo esto, ¡Claro que tendría la libertad de leer!, sería un gusto enterarme de que hay personas por ahí a las que les agrada o les sirve lo que publico.

He de admitir que al comenzar con este blog tenía la idea de "Llegar al mundo" y aún la tengo, pero antes era más del tipo "Convocar a miles de personas, causar un movimiento en ellas, inundar este espacio con comentarios..." en fin. Eso estaría padre, pero por ahora, ya no es mi prioridad. Si alguien llegara a encontrarse algún día por aquí sería porque eso debía pasar. Si tú, si ustedes quieren compartirlo, son libres de hacerlo. Si no lo desean, también lo son.


¡Gracias lectores imaginarios y no imaginarios!


Saraí

lunes, 16 de abril de 2012

Cuando Cupido hace de las suyas, reacciones ante el enamoramiento.

Atención: No pretendo hacer de esto un diario cursi. No. Para nada. Sólo describir algunas formas de reaccionar al saber que -afortunada o desafortunadamente- estás enamorada(o).

Ok. Ya ha pasado la "Primera etapa". Ya saben, cuando hay atracción física, te fijas más en esa persona, te atrae. Probablemente hasta salieron y tuvieron la posibilidad de conocerse aún más.

Ahora, llega el momento en el que te das cuenta que ¡Algo extraño ataca tu organismo, tu mente, tu actitud! ¡Oh Dios!... te tiene... cupido te tiene. Las reacciones pueden ser muy diversas. Y...no es que me haya pasado jeje, pero, son masomenos así...

Luego de pasarla muy bien a su lado, al día siguiente algo sucede en tu cara. Sí, sonríes idiotamente por cualquier cosa. No sólo eso, a veces no te das cuenta de este singular gesto hasta que sientes que la mandíbula te duele más de lo normal. También te desvías de los temas de conversación. Cualquier maldita cosa la relacionas con él/ella; tanto que deseas hablarle a todo el mundo del dichoso personaje. Si eres demasiado fuerte y no quieres atarear a tus amigas(os), evitas nombrarlo(a) con cada palabra a la que antes no le dabas semejante significado. Pero eso no detiene que pienses en él y sigas riendo por tonterías.

Pero...¡Oh! Algo más sucede. Si eres de las personas a las que la palabra "enamorase" les pertuba, que huyen del romanticismo de alguna manera o tienen cierto grado de resistencia a ser "atrapadas" por alguien inimaginable; reaccionas, hmm, digamos, algo enojada(o). ¿Por qué? Bueno, por el hecho de considerarte lo suficientemente autónoma(o) y libre como para que alguien llegue de la nada y desequilibre tu mundo. Con alguien me refiero a ese individuo que -No sabes cómo ni por qué demonios- causa algo en tí que crees imposible -creías, mejor dicho-.

Ahora, aún  frustrada(o), comienzas a analizar las razones de ese extraño efecto que te tiene dopada(o). Tratas de ser objetiva, fría, calculadora. Te vas lo más que puedes por el lado científico, justificas con nombres de sustancias químicas lo que te sucede. Aún te resistes. Escaneas al tipo recordando sus movimientos corporales y palabras al momento de estar contigo. "¿Cómo diablos lo logró?", piensas. Buscas y rebuscas posibles "fraudes" o contradicciones en lo que dice. Y tal vez las encuentres, y hasta pienses que ya no te gusta, que "sólo es algo pasajero". Pero inexplicablemente, algo te mueve a seguir conociéndolo.

Se presenta el debate: "Ser, o no ser"... naa, no ese tipo de debate. Es una situación en la que tratas de encontrar los pros y los contras (aunque sabes intuitivamente que al final te inclinarás por arriesgarte). Actúas un poco bipolar. Como si quisieras hacerte la inmutable pero al mismo tiempo comenzaras a seder a un extraño pulso cerca del pecho. Las cosas suceden: decides seguir en el juego -aunque aún con aires de objetividad- y ambos vuelven a salir.

De nuevo la pasan genial. A pesar de que pretendías que ese reencuentro te diera las razones necesarias para convencerte de que era algo común y "sin importancia", no pasa así. Al contrario, hace que te inclines más y más hacia lo que creías lejano en tí, e incluso imposible.

Ahora llega la aceptación. Dices algo como "Ni modo, me tiene" consolandote al continuar la frase con un "Pero lo tengo también (muajaja)". No es que te des por vencida (esto no funciona así). Sólo aceptas el riesgo. Llegas al punto de estar dispuesta a poner en juego tu sentido antiromántico, tus actitudes frías, tu resistencia. Piensas algo como "¡Al diablo!,sólo se vive una vez y enamorarse es parte de vivir". Tampoco te importan los demás ni sus posibles reacciones de sobresalto, producto de tu imaginación. Sólo decides querer estar con él, fluir, mantenerte al filo del asiento. Todo a pesar de conocer los riesgos. Por otro lado, temes de cierta forma que los demás no vean en él lo que tú sí puedes ver. Pero...a fin de cuentas, ya has decidido seguir tú rumbo, el rumbo de ambos.

¡Y personas!, eso es lo que pasa o suele suceder. No estoy segura si atraviesan por algo similar, pero somos humanos y, habrá que aceptar algún día que una de las capacidades más fabulosas que poseemos, es la de enamorarse.

P.D. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
P.D. 2 Las cosas no terminan aquí ;)

Saraí

martes, 13 de marzo de 2012

XXIX

Tengo la sensación de que algún día tú te encontrarás con esto. Como afortunada o desafortunadamente nos encontramos en circunstancias, digamos...poco comunes. Tal vez sea tarde, tal vez no. Tal vez sea favorable o imprudente. Tal vez ni siquiera sepas que tú eres el protagonista de lo que escribí. Pero me da igual, lo que tenga que pasar, pasará. 





XXVIII

“Sigues siendo el mismo. Y yo te juzgué mal. Sigues teniendo tus arranques de locura, sigues pareciendo un niño, sigues trabándote en las frases, sigues ahogándote en un vaso de agua y siendo dramático, sigues en pie. Y yo sigo adorándote, así. Y siempre lo haré. Te quiero en verdad. Y créeme, digo todo esto aún sabiendo que no eres para mí ni yo para ti más que como buenos amigos”.


XXVII

“Creo que suelo ver mucho de ti en él”


XXVI

“Y yo todavía de idiota anhelo y espero que me des algo más grande y sorpresivo. Aún te justifico.” 


XXV

“¿Qué demonios hago aquí? Debería largarme. 
Largarme de aquí, del mundo que más caos causa y de ti.”























XXIV

“¿Podría echarte la culpa a ti? No lo creo. Podría, pero no sería justo. No es tú intención no estar aquí, pero tampoco lo es estar. Y eso es mucho peor. Supongo.”


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